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Presentaciones de La reina demonio del Río Isis

Continuamos presentando la novela La reina demonio del Río Isis, de Gabriel Romero de Ávila. Esta semana nos iremos con los trastos a Vigo y a A Guarda.

En primer lugar, el viernes 16 a las 20:00 horas nos acoge la librería Hobbit (Teixugueiras 32, en Navia), que es, sin duda, el mejor lugar de Vigo para presentar un libro como el de Gabriel. Con un amplísimo fondo de obras de aventuras y fantasía, Hobbit es una referencia para todos los amantes del género no sólo de Vigo, sino de toda la provincia. No hay un lugar mejor en Vigo para nosotros, así que era una obligación el presentarlo aquí. Además, el barrio de Navia es el más nuevo y joven de Galicia y donde Trymar tiene su sede.

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Al día siguiente, el sábado 17,  llevaremos los bártulos hasta A Guarda, donde a las 20:00 horas estaremos en el piano bar Benedictus, en el Hotel Convento San Benito. Para quien no lo conozca, tenemos que recomendar la visita a este mágico entorno, en el antiguo convento a pie del puerto. Vino, libros, buena compañía e historias de aventuras. Tenemos asegurado el pasar un buen rato.

Esperamos veros a todos en ambos actos, recordad que si algo caracteriza a Gabriel es su capacidad para no repetirse nunca, llenarnos de historias y anécdotas y, sobre todo, divertirse.

Demasiado Oro

Aunque no es nuestro tema, que por aquí somos más de cosas de papel, no queremos dejar pasar la ocasión de hablar de un disco: Demasiado Oro. Es el segundo de Óscar Avendaño y los Profesionales, habiendo cambiado totalmente la banda de los Profesionales desde el primer disco. El anterior disco, de título homónimo al grupo, tenía a músicos de otros grupos de relumbrón, Los Ronaldos o los Enemigos. Óscar Avendaño es conocido por ser el actual bajista de Siniestro Total, aunque antes ya era conocido por ser un buen tipo. Lo digo porque es muy difícil decir algo malo de él. De hecho, no conozco a nadie que lo haya hecho hasta ahora, así que no pienso hacerlo yo hasta que no hayan apedreado al tercero que lo haga, por lo menos.

El caso es que el disco anterior estaba muy bien editado, con un sonido muy homogéneo en todos los temas, todos compuestos por Óscar Avendaño. Tenía el “Junto a mí”, que es una canción que podría haber escrito el Gran Wyoming si el Gran Wyoming supiera tocar, y con la que promocionaron el disco con un vídeo.

El resto del disco, es muy compacto, fácil de escuchar, lleno de matices, y variado en sus ritmos, lo que le convierte en uno de esos discos que uno disfruta teniendo en su casa y poniéndolo de vez en cuando. Y conste que aunque Avendaño no fuera un buen tipo, el disco seguiría estando muy bien. Es de esos trabajos en los que se nota que quien lo ha hecho lo ha hecho con gusto. Todo transcurre con naturalidad, las melodías son pegadizas, con un aire entre la ingenuidad talentosa de los Byrds y la macarrería genial de Lou Reed, no sé si me explico.

El segundo disco, Demasiado Oro, conserva unicamente a Avendaño, lo que es suficiente para que mantenga su sonido reconocible. Pero además, éste es más Avendaño que el anterior. En mi opinión la canción menos afortunada es precisamente la elegida para rodar el vídeo, “El suelo otra vez”, pero esto es una opinión mía, porque creo que hay temas mucho mejores en el disco o, para que nos entendamos, que a mí me gustan más.

Las canciones están más marcadas, son más personales y el sonido es más roquero. Desde “Poster central” a “El viento” o “Las ruínas” todas tienen ese ritmo creciente, que envuelve al que escucha no sólo por ser buenas canciones, si no porque es difícil no hacerlas suyas. Como pasa con Sinatra, acabas tarareando las canciones una vez las escuchas. Además son canciones complejas con apariencia de melodías sencillas, algo así como cuando Van Morrison componía con ganas. Desde el virtuosismo friki de “Los Fortunas” hasta el himno generacional de “Perdí mis gafas de sol”, el segundo disco de Óscar Avendaño y los Profesionales apetece no sólo guardarlo entre los clásicos, si no llevarlo puesto en el coche, berrearlo con la ventanilla bajada y escucharlo en silencio, balanceado entre la guitarra y los teclados y descubriendo detalles que antes se habían escapado. Como Los Simpsons, este disco de Óscar Avendaño resistiría hasta a un programador de Antena 3.

Y, como lo más seguro es que uno se quede con ganas, no dejen de escuchar el E.P. de Óscar Avendaño y Reposado. Todas las dudas que pudieran tener al respecto desaparecerán.